sábado, 14 de enero de 2012

miércoles, 11 de enero de 2012

Shane MacGowan


Hoje acordei com ele pousado no sítio do coraçao. Ele, o poeta do Gin.

E algumas coisas nunca mudam...

By Shane MacGowan (1991)
I've been loving you a long time 
Down all the years, down all the days

And I've cried for all your troubles

Smiled at your funny little ways
We watched our friends grow up together
And we saw them as they fell
Some of them fell into Heaven
Some of them fell into Hell

I took shelter from a shower
And I stepped into your arms
On a rainy night in Soho
The wind was whistling all its charms
I sang you all my sorrows
You told me all your joys
Whatever happened to that old song
To all those little girls and boys

Now the song is nearly over
We may never find out what it means
But there's a light I hold before me
And you're the measure of my dreams
The measure of my dreams

Sometimes I wake up in the morning
The gingerlady by my bed
Covered in a cloak of silence
I hear you in my head
I'm not singing for the future
I'm not dreaming of the past
I'm not talking of the fist time
I never think about the last

Now the song is nearly over
We may never find out what it means
Still there's a light I hold before me
You're the measure of my dreams
The measure of my dreams



martes, 10 de enero de 2012

O que queres ver



Cada um vê o que quer ver.
Por vezes, sou uma caixa de nada , com as abas abertas e virada ao contrário.

lunes, 9 de enero de 2012

horas



Entre a hora tardía a que te esqueces de mim e os raios cinzentos que me arrancam da madrugada,
 eu sonho. 
Sonho sempre.

domingo, 8 de enero de 2012

El diente



Entre Navidad y Reyes le cayó el primer diente de leche.
De todas formas mi economía ya estaba condenada a empezar el año hecha un desastre...
A nuestra casa no viene el ratoncito Pérez, pero si la fada dos dentes(entre ratones y hadas prefiero el romanticismo de la hada portuguesa).
Su cara de felicidad después de leer la nota y descubrir el tiovivo bajo la cama fue todo un poema.
Un poema que se encargó de mandar a tomar por saco la factura del agua, el billete de metro que subió otra vez, la silla nueva de Laura que necesita mi bicicleta, ese viaje a la nieve continuamente postergado y el terror económico generalizado del 2012.
Y nada...como dicen los gallegos: nunca choveu que non escampara.
Gracias hada.

sábado, 7 de enero de 2012

La soledad de los números primos



El lector que se sumerge en “la soledad de los números primos” se deja atrapar por la culpa, la soledad, la rabia y el desconcierto que sienten otros ante la vida.
Mattia caminaba apoyando primero la punta del pie y luego el talón. Intentaba ser tan silencioso como podía, de este modo todos sus actos tendrían menos responsabilidad en la lenta y desordenada desintegración del mundo.
Alice, por la noche, comía hojas de lechuga directamente de la bolsa, porque sólo sabían a agua.
Las manos de Mattia y la pierna de Alice dejan a la vista marcas, cicatrices que terminamos buscando en nosotros. Tal vez muchas sean invisibles al ojo humano, pero siempre hay alguna que lo ha cambiado todo.

Los números primos son apenas divisibles por 1 y por si mismos y se encuentran separados entre si. Son solitarios, o como diría Mattia, sospechosos.
Mattia y Alice se mimetizan con lo que los matemáticos llaman – los números primos gemelos. Un número par entre ellos los impide de estar realmente unidos, “su verdadero destino es quedarse solos”.
Quizá por ese motivo, los dos personajes intrincadamente elaborados por Paolo Giordano poseen una complicidad latente que no logran llegar a tocar, aunque si pueden intuir.
En los dos hay traumas de infancia y la conciencia de ser muy distintos de lo que los demás aparentan ser. Pero incluso compartiendo un sentimiento de exclusión/soledad, parecen ser apenas “divisibles” por ellos mismos.
Más allá de la metáfora, Giordano enseña los bastidores de las apariencias con algunos de los mecanismos que pueden llegar a confundir al observador. Él entreabre la puerta de las dudas. Hasta qué punto la realidad que percibimos es “real” si no tenemos acceso a todos los datos? Servirá de algo detectar la herida que cambia nuestra mirada? Y la soledad? La generamos nosotros mismos en impulsos sucesivos o es una herramienta más de nuestro sistema de auto-boicot?
A la polémica sobre la calidad de esta obra, sólo puedo añadir que un libro que genera preguntas y dudas sobre nosotros no es un buen libro, es más que eso, es un libro necesario para que podamos dividirnos más que por nosotros mismos.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Mais um



Quantos mais anos passam, temos mais perguntas mas esperamos menos das respostas.